Brigand 33Cl
Tempelier Strong Amber 33Cl
Guldenberg 33Cl
Rye River Brogue Irish Red 33Cl
Saint Feuillien Brune 33Cl
Saint Sebastiaan Dark 50Cl
Schlenkerla Marzen Rauchbier 50Cl
Malheur 10 33Cl
Samuel Smith Nut Brown Ale 35,5Cl
Blonden Os 33Cl
Boucanier Dark 33Cl
Antiek Blonde 33Cl
Saint Paul Blonde 33Cl
La Gauloise Brune 33Cl
Hommelbier 25Cl
La Gauloise Blonde 33Cl
La Trappe Puur 33Cl
Negra Modelo 35,5Cl
Hop House 13 Lager 33Cl
Rye River Retro Ipa 33Cl
Petrus Aged Pale 33Cl
Super Bock Abadia 33Cl
Palm 25Cl
Zeta Hop American Ipa 33Cl
Piraat Triple Hop 33Cl
Lindemans Gueuze 25Cl
Dochter Extase Double Ipa 33Cl
Zeta Be-Low 33 Cl
Troubadour Magma 33Cl
Bush Peche Mel 33Cl
Viven Master Ipa 33Cl
Ij Ipa 33Cl
Eggenberger Urbock 33Cl
Perfil técnico del producto: Brigand
La Brigand es una cerveza belga de alta fermentación que se ha convertido en un referente dentro de las rubias fuertes de Bélgica. Posee un color dorado profundo con destellos ámbar y una espuma blanca espesa y duradera que la hace visualmente atractiva desde el primer momento. Su graduación alcohólica alcanza el 9% ABV, lo que la sitúa entre las cervezas potentes, pero con un equilibrio que la hace sorprendentemente bebible. En cuanto al amargor, se sitúa en torno a los 30 IBU, un nivel medio que permite a los lúpulos destacar sin eclipsar el cuerpo maltoso.
Al degustarla, la Brigand ofrece una experiencia intensa y compleja. En nariz, se perciben aromas frutales que recuerdan a manzana verde, pera y un ligero toque de plátano, acompañados de especias aportadas por las levaduras belgas. En boca, el primer impacto es dulce y cálido, con notas de malta caramelizada, miel y pan recién horneado. Después, aparecen matices especiados de clavo y pimienta, junto con un toque herbal que aporta frescura y contrasta con la calidez alcohólica. El final es largo, con un retrogusto seco y levemente amargo que equilibra la sensación dulce inicial.
Por sus características técnicas, la Brigand resulta ideal para maridar con platos de caza, carnes rojas a la parrilla, quesos intensos y guisos especiados. Su potencia alcohólica y su complejidad aromática la convierten en una cerveza perfecta para disfrutar lentamente, en ocasiones especiales o en momentos donde se busca una bebida que destaque por su personalidad única.
Historia y fabricante del producto: Brigand
La historia de la Brigand está estrechamente ligada a la tradición cervecera belga y al carácter rebelde de la región de Flandes. Esta cerveza se elabora en la Brouwerij Van Honsebrouck, una cervecería familiar fundada en 1811 en Ingelmunster, Bélgica, que cuenta con más de dos siglos de trayectoria. Van Honsebrouck se ha especializado en producir cervezas de carácter fuerte y con identidad propia, siendo la Brigand una de sus creaciones más emblemáticas.
El nombre Brigand tiene un trasfondo histórico que conecta con los campesinos flamencos que, durante la Revolución Francesa, se levantaron contra la ocupación napoleónica. Estos insurgentes fueron apodados brigands, es decir, rebeldes, y la cerveza fue bautizada en honor a ese espíritu indomable y valiente que caracteriza a la región. De esta manera, no solo se trata de una bebida, sino también de un homenaje cultural e histórico que refuerza el vínculo entre el producto y su lugar de origen.
La cervecería Van Honsebrouck ha mantenido siempre un enfoque artesanal, combinando métodos tradicionales con innovaciones tecnológicas. Hoy en día, está en manos de la séptima generación de la familia, lo que la convierte en una de las casas cerveceras familiares más relevantes de Bélgica. Gracias a esta continuidad, la Brigandha logrado conservar su receta original mientras gana prestigio internacional, convirtiéndose en un símbolo de identidad flamenca que se distribuye en diferentes mercados del mundo.
Curiosidades del producto: Brigand
La Brigand es una cerveza rodeada de curiosidades que la hacen aún más interesante para los aficionados al mundo cervecero. Una de las más destacadas es su presentación: tradicionalmente, esta cerveza se sirve en una copa especial con forma de cáliz, que resalta tanto su espuma como la riqueza de sus aromas. Este detalle no es menor, ya que la cristalería específica forma parte de la cultura belga de la cerveza y contribuye a realzar la experiencia de degustación.
Otra curiosidad es que la Brigand fue concebida como una respuesta a la popularidad creciente de otras cervezas fuertes belgas durante los años ochenta. En ese contexto, Van Honsebrouck decidió crear una cerveza que combinara potencia alcohólica con un perfil accesible, capaz de atraer tanto a conocedores como a nuevos consumidores. Su lanzamiento fue todo un éxito y rápidamente se consolidó como una de las referencias más reconocidas de la cervecera.
También es interesante destacar que la Brigand ha sido utilizada en distintas campañas publicitarias como un símbolo de rebeldía y orgullo regional. La marca suele asociarse a imágenes de guerreros flamencos o campesinos insurgentes, reforzando la conexión entre la cerveza y el espíritu combativo de su historia. Además, es frecuente verla en ferias y festivales de cerveza en Bélgica, donde se convierte en protagonista tanto por su sabor intenso como por el trasfondo cultural que la rodea. Todo esto convierte a la Brigand en algo más que una cerveza: es un relato vivo de tradición, identidad y carácter.
